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Transporte nacional de vehículos

Enviar un coche desde Vigo

Damos servicio de transporte nacional desde Vigo con una regla que aplicamos siempre: el plazo se da después de saber origen y destino, nunca antes. Una empresa que promete una…

Damos servicio de transporte nacional desde Vigo con una regla que aplicamos siempre: el plazo se da después de saber origen y destino, nunca antes. Una empresa que promete una fecha sin preguntar dónde está el vehículo está adivinando, y eso acaba en un retraso que nadie avisó.

En Vigo el puerto marca el ritmo. Los tráficos ro-ro y las terminales de vehículos funcionan con ventanas horarias, y coordinar la recogida o la entrega con esas ventanas es la mitad del trabajo. La otra mitad es prever que el acceso a zona portuaria exige acreditación previa.

Particularidades de Vigo

Conviene situar el contexto antes de entrar en detalle. Vigo alberga una de las mayores plantas de fabricación de automóviles de España y su puerto es referencia europea en exportación de vehículos. La ciudad tiene un desnivel pronunciado entre el puerto y los barrios altos, con calles de fuerte pendiente.

La AP-9 conecta el eje atlántico gallego y es la vía principal para traslados hacia A Coruña o hacia Portugal. Puedes consultar más datos sobre la ciudad en su ficha de Wikipedia.

Cuánto tarda un transporte nacional

El plazo depende de la ruta, del número de puntos de carga y descarga y de la disponibilidad. Un traslado directo entre dos ciudades grandes es rápido; uno que recoge en un pueblo pequeño y entrega en otro requiere encajarse en una ruta.

Un plazo honesto se da después de conocer origen y destino, no antes. Cualquier empresa que prometa una fecha sin saber dónde está el vehículo está adivinando.

Cómo se calcula el precio de un traslado nacional

El precio se construye sobre la distancia, pero no de forma lineal. Influyen la ruta y su frecuencia, el tipo de vehículo, si rueda o no, el tipo de plataforma y la accesibilidad de recogida y entrega.

Por eso un traslado entre dos capitales bien conectadas puede costar menos que uno más corto entre dos localidades pequeñas fuera de las rutas habituales. La distancia no es el único factor.

El movimiento portuario de Vigo también implica que hay operativa fuera del horario comercial habitual. Un servicio que solo funciona de nueve a seis encaja mal con la realidad de una terminal.

Normativa aplicable al traslado de vehículos

Un vehículo sin ITV en vigor, sin seguro o dado de baja temporal no puede circular por sus propios medios por la vía pública. La Dirección General de Tráfico es clara en este punto, y la sanción por hacerlo recae sobre el titular. Trasladarlo en camión no es una preferencia estética: es la única forma legal de moverlo.

El Real Decreto 920/2017, que regula la ITV establece las condiciones en que un vehículo puede desplazarse hasta una estación de inspección, y fuera de ese supuesto concreto la circulación está prohibida. Conviene conocer ese matiz antes de asumir que se puede conducir hasta el taller.

La decisión entre hacer el viaje o no hacerlo

La comparación honesta incluye más que el combustible. Conducir mil kilómetros supone combustible, peajes, una noche de hotel si el trayecto es largo, comidas, desgaste real del vehículo y un día completo de tiempo personal.

Sumado todo, la diferencia con un transporte suele ser mucho menor de lo que la gente supone, y en vehículos de valor, clásicos o con muchos kilómetros ya encima, el balance se inclina claramente hacia el transporte.

Vehículos que no deberían hacer el viaje por carretera

El transporte cerrado tiene sentido en tres casos: vehículos de valor elevado, clásicos con pintura original y coches muy bajos. En el resto, la plataforma abierta es perfectamente segura y bastante más económica.

En vehículos de colección conviene acordar de antemano los puntos de amarre. Algunos clásicos no tienen los anclajes estructurales previstos en los coches modernos y requieren un planteamiento específico.

Seguro de transporte: la pregunta que hay que hacer siempre

Un traslado bien hecho documenta el estado del vehículo antes de cargarlo, normalmente con fotografías, y vuelve a documentarlo en la entrega. Ese registro es lo que permite resolver con rapidez cualquier discrepancia posterior.

Conviene comprobar que la empresa cuenta con la autorización de transporte correspondiente ante el Ministerio de Transportes y con póliza vigente. Es la diferencia entre un servicio profesional y alguien con una plataforma alquilada.

Recogida y entrega: dónde empieza y acaba

El servicio puerta a puerta recoge y entrega en las direcciones que indiques, siempre que el camión pueda acceder. Cuando la calle es estrecha o hay restricciones, se acuerda un punto próximo accesible, lo que sigue siendo mucho más cómodo que un traslado entre terminales.

Conviene confirmar este punto al pedir presupuesto. Un precio aparentemente bajo que resulta ser de terminal a terminal deja de serlo cuando hay que sumar dos desplazamientos por cuenta propia.

Transporte con etapa marítima

Un traslado a las islas combina carretera y barco, y eso añade dos variables: la frecuencia de buque y la documentación de embarque. En temporada alta la disponibilidad de plaza es el factor que más condiciona la fecha.

En el caso de Canarias hay además un régimen fiscal y aduanero propio, con trámites específicos que conviene tener resueltos antes de que el vehículo llegue al puerto.

Más detalle en transporte nacional de vehículos y en el resto de servicios. Si prefieres que te llamemos, déjanos tus datos en contacto y valoramos tu caso en Vigo.

Recomendaciones antes de contratar

En vehículos clásicos con carburación o sistemas antiguos, conviene indicar si el motor requiere algún procedimiento particular para arrancar. Si va a haber que moverlo unos metros, esa información ahorra tiempo.

Si necesitas el vehículo en una fecha concreta e inamovible, dilo al contratar y no después. Con margen suficiente casi siempre se puede encajar; con veinticuatro horas de aviso, a menudo no.

En traslados que cruzan varias comunidades autónomas, ten en cuenta que las restricciones de circulación para vehículos pesados varían en fines de semana y festivos. Eso puede afectar al día concreto de entrega.

En traslados largos, preguntar por el número de puntos de carga y descarga del camión ayuda a entender el plazo. Un camión que hace varias paradas tarda más que uno directo.

Si el vehículo está en una finca rústica o al final de un camino sin asfaltar, indica la distancia desde la carretera asfaltada. Un camión articulado no puede entrar en cualquier camino, y a veces hay que sacar el vehículo hasta un punto de encuentro.

Deja el depósito con poco combustible, en torno a un cuarto. Reduce el peso, cumple las recomendaciones habituales de transporte y no aporta nada tener el depósito lleno durante el viaje.

Las plataformas abiertas son la opción habitual y perfectamente segura para la mayoría de vehículos. El transporte cerrado tiene sentido en vehículos clásicos, de alto valor o muy bajos.

Conviene desconfiar de presupuestos muy por debajo del mercado. En transporte de vehículos, el precio bajo suele significar ausencia de seguro de mercancías, autorización o ambas cosas.

Guarda el documento del servicio con el estado registrado del vehículo. Es la referencia si más adelante surge cualquier duda sobre un daño y su momento.

En traslados de vehículos con modificaciones o accesorios voluminosos, como bacas, portabicicletas o defensas, conviene mencionarlo. Pueden afectar a la altura total del conjunto y a si el camión puede pasar por determinados accesos.

Es buena idea hacer fotografías del vehículo antes de la carga, incluyendo las cuatro esquinas, el techo y los bajos si es posible. Cuesta dos minutos y resuelve cualquier discusión posterior sobre un arañazo.

El estado de la batería importa incluso en un traslado. Si el vehículo tiene que moverse unos metros por sus propios medios para salir de un garaje o una plaza, una batería viva ahorra tiempo y evita recurrir a medios auxiliares.

En vehículos con portón trasero o capó que no cierran bien tras un golpe, conviene asegurarlos antes de la carga. Un portón que se abre a ochenta kilómetros por hora es un riesgo real para el resto del tráfico.

Comprueba que la alarma esté desactivada o que sepamos cómo desconectarla. Una alarma que se dispara durante el trayecto obliga a parar y complica innecesariamente la operación.

En vehículos con llantas de gran diámetro y perfil bajo, la aproximación a las rampas debe hacerse con más cuidado. Merece la pena mencionarlo para que se prevea el ángulo adecuado y no se roce el neumático o la llanta.

Si el destino es una estación de ITV, confirma que tienes cita previa y a qué hora. Coordinar la llegada del vehículo con la franja de la cita evita esperas largas y una segunda visita.

Ten preparada la documentación del vehículo y del titular. En traslados que terminan en una terminal portuaria o que cruzan una frontera, esos papeles son tan importantes como el propio vehículo.

En vehículos que llevan mucho tiempo parados conviene avisarlo. Neumáticos desinflados, frenos agarrotados o una batería completamente descargada cambian el modo de cargar el vehículo.

Pregunta si el precio incluye el tiempo de espera en carga y descarga. En traslados a talleres, concesionarios o depósitos con procedimientos lentos, ese tiempo puede alargarse y conviene saber de antemano cómo se computa.

Si el traslado sale de una comunidad de propietarios con garaje común, avisa al administrador o al conserje. Una plataforma maniobrando en una rampa comunitaria sin previo aviso genera fricciones evitables con los vecinos.

Un punto de recogida accesible ahorra tiempo y dinero. Si la calle es estrecha o hay un garaje con gálibo limitado, acordar de antemano un lugar cercano donde el camión pueda maniobrar simplifica todo.

Si el vehículo lleva combustible en bidones o cualquier material inflamable en el interior, hay que retirarlo antes. El transporte de mercancías peligrosas está sujeto a normativa propia y no puede ir mezclado con el vehículo.

Si el vehículo va a quedar aparcado en la vía pública esperando la recogida, comprueba que no haya restricciones horarias ni servicio de retirada previsto en esa calle. Un coche que se lleva la grúa municipal mientras espera al transporte complica bastante la operación y añade costes que nadie había previsto.

Un traslado con varios vehículos a la vez suele salir bastante más económico por unidad que varios servicios individuales. Si tienes más de un vehículo que mover, merece la pena plantearlo junto.

En resumen

Resumiendo: en Vigo lo que marca la diferencia es un plazo realista, un precio cerrado sin suplementos y un traslado documentado de principio a fin. Eso es exactamente lo que ofrecemos, a cualquier hora del día.

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