Un coche parado en el arcén es una situación incómoda y, sobre todo, insegura. En Bilbao atendemos avisos de avería a cualquier hora del día y de la noche, con vehículos de plataforma que trasladan el coche sin someterlo a ningún esfuerzo adicional y sin sumar kilómetros a un motor que ya está tocado.
La actividad portuaria de Bilbao genera un flujo continuo de vehículos que entran y salen del país. Eso significa que muchos traslados llevan asociada documentación de importación o exportación, y que un error de papeleo puede inmovilizar el vehículo más tiempo que cualquier problema mecánico.
Trasladar un vehículo en Bilbao: lo que conviene saber
Bilbao es, además de un destino habitual de nuestros servicios, un entorno con condiciones propias. El puerto de Bilbao mantiene línea regular de ferry con Reino Unido, lo que genera un flujo constante de vehículos con matrícula extranjera. El relieve de la ría y las pendientes de algunos barrios condicionan el tipo de grúa que puede acceder.
Es la puerta natural del Cantábrico hacia la meseta a través de la AP-68.
Cuánto se tarda en llegar y por qué
Para acortar el tiempo, lo más útil que puede hacer quien llama es dar una ubicación precisa: punto kilométrico y sentido de la marcha en carretera, o dirección exacta y referencias en ciudad. La geolocalización del móvil ayuda mucho.
También conviene indicar el tipo de vehículo y si rueda o no. Enviar el camión adecuado a la primera evita el peor escenario posible, que es una segunda salida con el equipo correcto.
Qué falla con más frecuencia en carretera
Por frecuencia, lo que más deja un coche parado es la batería, seguido de los problemas de arranque, el sobrecalentamiento del motor, los pinchazos sin rueda de repuesto utilizable y las averías de embrague o transmisión. La electrónica moderna añade un bloque creciente de fallos de sensores que activan el modo de emergencia.
Una parte de esas situaciones tiene solución en el sitio y otra no. Una batería descargada puede arrancarse; un motor que ha perdido refrigerante y ha sobrecalentado no debe ponerse en marcha bajo ningún concepto, porque cada minuto de funcionamiento agrava un daño que puede ser irreversible.
El movimiento portuario de Bilbao también implica que hay operativa fuera del horario comercial habitual. Un servicio que solo funciona de nueve a seis encaja mal con la realidad de una terminal.
Cuándo no se debe volver a arrancar el motor
Hay cuatro señales que exigen apagar el motor y no volver a intentarlo: el testigo de presión de aceite, la aguja de temperatura en rojo, un ruido metálico interno que no estaba antes y cualquier olor a quemado. En esos casos, el traslado en plataforma no es una comodidad sino la forma de limitar el daño.
El sobrecalentamiento merece una mención aparte. Un motor que ha trabajado sin refrigerante suficiente puede haber deformado la culata, y arrancarlo de nuevo para recorrer unos kilómetros hasta el taller puede convertir una reparación asumible en la sustitución del motor.
Normativa aplicable al traslado de vehículos
Circular sin ITV vigente conlleva sanción económica y puede implicar la inmovilización del vehículo, según recoge la normativa que aplica la Dirección General de Tráfico. A eso se suma un problema mayor: en caso de siniestro, la aseguradora puede reducir o rechazar la cobertura.
El Real Decreto 920/2017, que regula la ITV contempla una excepción limitada para acudir a la inspección con cita previa, pero no habilita a usar el vehículo con normalidad. Cualquier otro desplazamiento requiere transportarlo sobre plataforma.
Recogida de un eléctrico o híbrido
Un vehículo eléctrico averiado tiene requisitos propios. No puede remolcarse con las ruedas motrices apoyadas, porque el motor giraría como generador, y cualquier manipulación debe respetar el sistema de alta tensión, que trabaja a voltajes peligrosos.
Si el aviso es por batería de tracción agotada, el vehículo simplemente no se moverá por sí solo y el traslado en plataforma es el procedimiento normal. Si hay indicios de daño en la batería, como olor, humo o deformación, la situación cambia por completo y requiere protocolo específico.
Cómo está cubierto tu vehículo durante el traslado
Antes de entregar las llaves a nadie conviene preguntar una cosa concreta: si el vehículo está cubierto mientras viaja sobre la plataforma, por qué importe y frente a qué daños. Un transportista que ejerce la actividad legalmente y está dado de alta ante el Ministerio de Transportes puede acreditarlo sin problema.
La cobertura del transportista es distinta del seguro propio del vehículo. El seguro del coche cubre la circulación; durante el traslado quien responde es la póliza de mercancías del transportista. Confundir ambas cosas es el origen de la mayoría de los disgustos.
Asistencia del seguro frente a servicio directo
La asistencia incluida en la póliza cubre muchos casos y conviene usarla cuando aplica. Pero tiene límites que sorprenden: kilometraje máximo de remolcado, destino impuesto al taller concertado más cercano, exclusión de vehículos sin ITV y, en algunas pólizas, un número limitado de servicios al año.
Contratar directamente tiene sentido cuando se quiere elegir el taller de destino, cuando la distancia supera lo que cubre la póliza, cuando el vehículo no tiene ITV en vigor o cuando el tiempo de espera ofrecido no es aceptable.
Por qué el horario importa en una avería
Las averías no respetan horarios comerciales, y una buena parte de los avisos llegan de noche, en fin de semana o en festivo. Un servicio que solo opera en horario de oficina deja al conductor esperando en el peor momento posible.
Trabajar 24 horas no es solo tener un teléfono encendido: implica disponer de vehículos y personal preparados para salir a cualquier hora. La diferencia se nota en el tiempo real de llegada, no en el mensaje del contestador.
Otros servicios en Bilbao
Más detalle en grúa y asistencia en carretera y en el resto de servicios. Si prefieres que te llamemos, déjanos tus datos en contacto y valoramos tu caso en Bilbao.
Puntos a revisar en Bilbao
Si necesitas el vehículo en una fecha concreta e inamovible, dilo al contratar y no después. Con margen suficiente casi siempre se puede encajar; con veinticuatro horas de aviso, a menudo no.
Si vas a vender el vehículo y el comprador contrata el transporte, deja claro por escrito en qué momento se transmite la responsabilidad. Normalmente es en la entrega de llaves, pero conviene que ambas partes lo tengan por escrito.
Pregunta siempre si el precio incluye la recogida y la entrega en los puntos que necesitas, o si se refiere a un traslado entre terminales. La diferencia de coste y de comodidad es considerable.
Si el vehículo lleva combustible en bidones o cualquier material inflamable en el interior, hay que retirarlo antes. El transporte de mercancías peligrosas está sujeto a normativa propia y no puede ir mezclado con el vehículo.
Un punto de recogida accesible ahorra tiempo y dinero. Si la calle es estrecha o hay un garaje con gálibo limitado, acordar de antemano un lugar cercano donde el camión pueda maniobrar simplifica todo.
En vehículos clásicos con carburación o sistemas antiguos, conviene indicar si el motor requiere algún procedimiento particular para arrancar. Si va a haber que moverlo unos metros, esa información ahorra tiempo.
Comprueba que la alarma esté desactivada o que sepamos cómo desconectarla. Una alarma que se dispara durante el trayecto obliga a parar y complica innecesariamente la operación.
Conviene desconfiar de presupuestos muy por debajo del mercado. En transporte de vehículos, el precio bajo suele significar ausencia de seguro de mercancías, autorización o ambas cosas.
En traslados de vehículos con modificaciones o accesorios voluminosos, como bacas, portabicicletas o defensas, conviene mencionarlo. Pueden afectar a la altura total del conjunto y a si el camión puede pasar por determinados accesos.
Guarda el documento del servicio con el estado registrado del vehículo. Es la referencia si más adelante surge cualquier duda sobre un daño y su momento.
Pregunta si el precio incluye el tiempo de espera en carga y descarga. En traslados a talleres, concesionarios o depósitos con procedimientos lentos, ese tiempo puede alargarse y conviene saber de antemano cómo se computa.
En vehículos con llantas de gran diámetro y perfil bajo, la aproximación a las rampas debe hacerse con más cuidado. Merece la pena mencionarlo para que se prevea el ángulo adecuado y no se roce el neumático o la llanta.
Ten en cuenta que en periodos de alta demanda, como el verano o los cambios de temporada, los plazos se alargan. Reservar con antelación es la forma sencilla de evitarlo.
En zonas con acceso restringido por baja emisión, verifica si el camión de transporte puede entrar en la franja horaria prevista. Muchas restricciones afectan a vehículos pesados incluso cuando el turismo transportado sí podría circular.
Es buena idea hacer fotografías del vehículo antes de la carga, incluyendo las cuatro esquinas, el techo y los bajos si es posible. Cuesta dos minutos y resuelve cualquier discusión posterior sobre un arañazo.
Si no vas a estar presente en la recogida o en la entrega, deja claro por escrito quién entrega y quién recibe las llaves, con su teléfono. Es el origen más común de retrasos evitables.
Guarda el número de referencia o el albarán del servicio. Si más adelante necesitas justificar el traslado ante una aseguradora, un taller o la administración, ese documento es la prueba de cuándo y cómo se movió el vehículo.
Comprueba la altura total del vehículo si se trata de una furgoneta, un camper o un todoterreno con accesorios. La suma de la altura del vehículo y la de la plataforma determina por dónde puede pasar el conjunto.
Confirma el nombre y el teléfono del conductor que hará el servicio, o al menos un contacto operativo directo. En el día del traslado, poder resolver una duda en dos minutos evita esperas de una hora.
Antes de que llegue el camión conviene retirar del vehículo la documentación, las llaves de repuesto y cualquier objeto de valor. Durante el traslado el vehículo viaja solo, y lo que quede dentro no está cubierto como equipaje.
En traslados que cruzan varias comunidades autónomas, ten en cuenta que las restricciones de circulación para vehículos pesados varían en fines de semana y festivos. Eso puede afectar al día concreto de entrega.
En resumen
Resumiendo: en Bilbao lo que marca la diferencia es un plazo realista, un precio cerrado sin suplementos y un traslado documentado de principio a fin. Eso es exactamente lo que ofrecemos, a cualquier hora del día.
Avería en Bilbao: llámanos ahora
Un solo teléfono, cualquier hora del día. Te decimos cuánto tardamos y cuánto cuesta antes de salir.


